Los jardines de hierbas son ideales para desarrollar tu pulgar verde y añadir sabores frescos a tus platos caseros. La albahaca es fácil de cultivar y cosechar, con abundantes hojas que te inspirarán a cocinar diariamente. Sigue estos pasos probados para un éxito garantizado [fuente: Ward, Día, Seeley].
- Elige la variedad adecuada según tu clima y uso. La albahaca genovesa, de hojas verde oscuro, es perfecta para pesto. La albahaca griega dulce destaca en ensaladas [fuente: Ward].
- Si partes de semillas o hay riesgo de heladas nocturnas, siembra en macetas interiores. La albahaca no tolera el frío; una helada la destruirá. Colócalas en un sitio soleado y cálido [fuente: Ward].
- Trasplanta al exterior en climas cálidos, en suelo bien drenado y pleno sol. Riega diariamente para mantener la tierra húmeda. A mediados del verano, estará lista para cosechar [fuente: Día].
- Cosecha hojas medianas (evita las grandes, que pierden sabor) cuando la planta mida 20-25 cm. Para poco, corta hojas del tallo; para mucho, poda un tercio desde la cima. La planta rebrotará [fuente: Seeley, Día].
Antes de la primera helada, corta tallos al ras y usa o congela las hojas inmediatamente [fuente: Día]. Como anual, rebrotará en primavera si las raíces sobreviven.