Cultivar hierbas en macetas es ideal por múltiples razones. Son plantas decorativas perfectas para interiores, balcones o patios, y una solución práctica si el suelo del jardín no es adecuado [fuente: Smith, Kemble]. El recipiente correcto es clave: elige macetas con orificios de drenaje para evitar el encharcamiento, ya que las hierbas no toleran agua estancada [fuente: Fishburn]. Ubícalas en un lugar con al menos seis horas de sol diario [fuente: Smith, Kemble].
Sigue estos pasos probados para cultivar hierbas en macetas:
- Selecciona una maceta con drenaje y del tamaño adecuado para la planta. Lávala bien si es reutilizable [fuente: Smith, Kemble, Fishburn].
- Coloca piedras o grava en el fondo para prevenir obstrucciones en los orificios.
- Llena la maceta hasta tres cuartos con compost de calidad.
- Extrae la hierba de su envase original con cuidado, sin dañar las raíces.
- Haz un agujero central en el compost, inserta la planta y rellena con más sustrato hasta que se mantenga erguida.
- Completa con tierra hasta casi el borde y compacta firmemente.
- Riega abundantemente [fuente: Herb Society].
Para cestas colgantes, sigue este método:
- Cubre el interior con una bolsa plástica perforada para drenaje.
- Añade musgo sphagnum como capa protectora.
- Llena hasta la mitad con compost e inserta las plantas: erectas en el centro y colgantes en los bordes. Evita overcrowding.
- Rellena con más compost, riega generosamente y deja escurrir antes de colgar [fuente: Herb Society].
Mantén la tierra húmeda regando regularmente, sin excesos [fuente: Herb Society].