Al final de un largo día, desmaquillarse puede ser una tarea agotadora, especialmente con el ritual de lavar, enjuagar y limpiar. Por eso, las toallitas desmaquillantes desechables son tan populares: ofrecen comodidad sin necesidad de agua ni jabón.
Sin embargo, estas toallitas de un solo uso representan un grave problema ambiental. Si te preocupa el planeta, es hora de dejarlas atrás.
"El principal impacto ambiental de las toallitas desmaquillantes radica en su enorme volumen", explica Diana Felton, MD, toxicóloga estatal del Departamento de Salud de Hawái. "Se estima que en EE. UU. se desechan 20 millones de libras de toallitas desechables al día (incluidas las de bebés y desinfectantes). Muchas terminan en vertederos, donde la mayoría no se biodegradan rápidamente, saturando estos espacios".
Peor aún, algunas vienen envueltas individualmente en plástico, duplicando el desperdicio.
Además de los vertederos, muchas personas las tiran por el inodoro, lo que obstruye los sistemas de alcantarillado, incluso si se anuncian como "desechables".
"Ciudades, redes de alcantarillado y plantas de tratamiento sufren obstrucciones masivas por acumulación de toallitas", añade Felton. "Conocidos como 'fatbergs', se combinan con grasas formando masas que provocan desbordamientos de aguas residuales, exponiendo a humanos y vida silvestre a bacterias peligrosas". Muchas no se eliminan en el tratamiento y llegan a océanos y playas.
Otro riesgo: los plásticos en las toallitas contaminan fuentes de agua. "Las marcas más populares contienen fibras no biodegradables como poliéster, polipropileno o rayón", señala Fabian Lliguin, cofundador de Rahua, marca de belleza ecológica. "Estas fibras contaminan el entorno, sobre todo al descargarse en sistemas hídricos".
Felton también destaca químicos como ftalatos, triclosán y parabenos —disruptores endocrinos— junto a fragancias irritantes. Estos no solo afectan tu salud, sino que se acumulan en vertederos y aguas, dañando el ecosistema.
¿Qué hacer entonces?
Lo primero: deja de comprar toallitas desechables. Si buscas comodidad, opta por compostables certificadas y nunca las tires por el inodoro. La mejor opción es eliminarlas por completo.
"Usa paños reutilizables de algodón orgánico con un limpiador facial puro y orgánico", recomienda Kristine Keheley, cofundadora de Vapour, marca de maquillaje limpio. Su removedor Clarity es orgánico, no tóxico, vegano y a base de botánicos suaves. Puedes probar un paquete de
Admitimos que no ahorras tanto tiempo, pero sí salvas el planeta.