Los propietarios de piscinas saben que el mantenimiento puede ser costoso. Los servicios profesionales y materiales representan un gasto significativo, por lo que ahorrar es clave. En lugar de contratar a un técnico, puedes drenar tu piscina tú mismo usando una manguera de jardín estándar. Sigue estos pasos con precaución, verifica normativas locales y prioriza la seguridad para evitar daños o problemas legales.
- Apaga el filtro de la piscina y la válvula de llenado automático de agua.
- Localiza el puerto de limpieza en el frente de tu casa, generalmente en el suelo del patio delantero cerca de un grifo.
- Abre el puerto desenroscando la tapa e inserta un extremo de la manguera de jardín en él.
- Extiende la manguera hasta la parte trasera de la casa. Conecta el otro extremo a una bomba sumergible y colócala en la zona más profunda de la piscina, cerca del desagüe. El agua comenzará a drenar.
- Regresa al frente y verifica que el agua fluya correctamente al puerto de limpieza. Si no es así, detén el proceso inmediatamente y contacta a un plomero profesional.
- Una vez drenada, cubre la piscina o rellénala. El sol puede dañar el liner vacío. Al rellenar, los químicos tardan unos 7 días en equilibrarse en agua nueva, por lo que no será apta para nadar de inmediato [fuente: LVVWD].
- Importante: La manguera usada queda contaminada. No la employs para alimentos, bebidas o limpieza [fuente: SNWA].