Existen diversos tipos de brocas diseñadas para perforar distintos materiales. Las brocas de diamante son ideales para vidrio y azulejos; las de óxido negro, para plásticos y fibra de carbono. Las brocas de cobalto destacan en metales duros como el acero inoxidable y el hierro fundido, aunque también funcionan en materiales más blandos. No están hechas de cobalto puro, sino de una aleación de acero con entre un 5% y un 8% de cobalto: el 5% corresponde al grado M35 y el 8%, al M42. El cobalto mejora la resistencia del acero al calor, crucial en perforaciones de materiales duros donde la fricción genera altas temperaturas que pueden dañar la broca o el material. Por ejemplo, las brocas de cobalto de Bosch soportan hasta 1100 °F (593 °C).
Las brocas de cobalto nuevas presentan un distintivo color dorado opaco, resultado del proceso de horneado en su fabricación, no de una pintura o recubrimiento. Son aleaciones de cobalto de principio a fin, lo que permite afilarlas fácilmente con fluido de corte, manteniendo su resistencia y durabilidad (aunque el color dorado puede desvanecerse).
Aunque más costosas que otras brocas, las de cobalto son una inversión rentable si perforas metal con frecuencia, ya que duran mucho más. Puedes adquirir sets en tamaños graduados o unidades individuales según tus necesidades específicas.