Aunque los tanques sépticos tienen un diseño simple, su propietario debe vigilar posibles problemas. La escoria y el lodo se acumulan con el tiempo. Según la Agencia de Protección Ambiental (EPA), bombea los desechos cuando la escoria flotante alcance unas 6 pulgadas (15 cm) de la tubería de salida, y la capa de lodo hundido, cuando llegue a 12 pulgadas (30 cm) [fuente: EPA].
Detectar estos niveles críticos es complicado, por lo que se recomienda inspeccionar el tanque anualmente [fuente: Departamento de Salud Pública del Condado de Seattle-King]. La EPA aconseja no exceder 3 años sin bombeo. Evita productos que retrasen el mantenimiento; no sustituyen inspecciones y bombeos regulares.
Los desechos bombeados se disponen en vertederos, plantas de tratamiento o pozos negros para descomposición [fuente: National Small Flows Clearinghouse]. También se convierten en fertilizante para cultivos [fuente: USDA] o generan metano para energía limpia, alimentando hogares de forma innovadora.