El eneldo (Anethum graveolens) es una hierba aromática fácil de cultivar desde semillas, ideal para exteriores. Selecciona un sitio con pleno sol (al menos 8 horas diarias) y suelo bien drenado. Si el suelo es arcilloso y retiene agua, incorpora compost orgánico en los primeros 15-20 cm para mejorar el drenaje.
Siembra directamente en el suelo a una profundidad de 0,6 cm, con semillas separadas 2,5-2,6 cm en filas de 15 cm. Dependiendo de la variedad, alcanza 30-90 cm de altura, por lo que rala las plántulas a 30-60 cm de distancia para un óptimo desarrollo.
Para una cosecha continua, realiza siembras sucesivas: planta unas pocas semillas iniciales y repite cada semana durante la temporada.
No es obligatorio usar hileras; planta en grupos para autorreproducción natural mediante semillas caídas.
Mantén el suelo húmedo uniformemente durante la germinación. Las plantas adultas requieren 2,5-5 cm de agua o lluvia semanal.
El eneldo rara vez necesita fertilizantes, pero aplica un equilibrado 10-10-10 (líquido diluido o de liberación lenta) 1-2 veces por temporada si es necesario.
En climas cálidos, el eneldo 'boltea' (emite tallos florales prematuramente) para producir semillas y muere. Elimina las flores para prolongar la producción de hojas.
Hierba y semillas de eneldo
La 'hierba de eneldo' se refiere al follaje plumoso fresco o seco. Las semillas provienen de las atractivas umbelas florales amarillas.
Cultivo de eneldo en macetas
Perfecto para balcones soleados. Usa macetas de al menos 30 cm de profundidad por su raíz pivotante. Respeta 30-60 cm entre plantas según el contenedor.
En interiores, inicia semillas para cosecha temprana, aunque no rinde al máximo; siembras sucesivas son recomendables.
Cómo usar el eneldo
El eneldo fresco pierde aroma rápidamente; úsalo pronto. Refrigéralo con tallos en agua o hojas en toalla húmeda. Ideal para patatas, verduras, pescado, ensaladas, sopas y guisos.
Las umbelas frescas adornan ramos temporales, perfectas para cenas rápidas.
Congela en cubitos de hielo con agua para platos húmedos.
Seca hojas colgando plantas invertidas o aireando en platos. Para semillas, cubre umbelas maduras con bolsas de papel ventiladas, cuelga invertido y recolecta al caer. Almacena en frascos herméticos en lugar fresco y oscuro.
Encurtidos con eneldo
Sigue recetas seguras: usa 2-5 cabezas de semillas frescas por lote. El seco es alternativa, pero menos aromático.