Reproducir claveles es una tarea sencilla y efectiva para llenar tu jardín o hogar de estas flores vibrantes y duraderas. Existen dos métodos principales: por esquejes o por semillas, cada uno con sus ventajas. Con cuidados básicos y siguiendo estos pasos, lograrás plantas sanas y vistosas. Aunque hay múltiples variedades de claveles, los métodos de multiplicación son similares. Te explicamos cómo hacerlo de forma profesional.
Pasos a seguir:
La reproducción de claveles se realiza principalmente por esquejes o semillas. Evalúa pros y contras: los esquejes son rápidos, pero las semillas ofrecen mayor diversidad genética.
Para reproducir por esquejes, selecciona brotes de una planta madre de 10-12 meses. Corta tallos de la parte media, de 4-9 cm, con 2-3 hojas formadas. La parte inferior enraizará fácilmente.
Este método es rápido si enraíza bien, pero susceptible a virus y bacterias. Algunas variedades pierden aroma. Opta por esquejes certificados para minimizar riesgos.
Evita tomar esquejes de plantas caseras; compra esquejes tratados en viveros o centros de jardinería para garantizar salud y calidad.
La reproducción por semillas es más lenta, pero viable. Extrae de plantas maduras o cómpralas. Siembra en semilleros y trasplanta plántulas a 10 cm de distancia cuando crezcan.