No hay hortaliza más versátil en el huerto que el pepino. Ideal para untar con hummus, ensaladas o encurtidos. La buena noticia es que cultivarlo es sencillo. Aquí van consejos prácticos de Kelly Smith Trimble, experta en jardinería y autora de Vegetable Gardening Wisdom, para todos los aficionados a los pepinos.
Prepara el suelo adecuado
Como en cualquier cultivo, enriquece el suelo con nutrientes antes de sembrar. Incorpora 2-5 cm de abono orgánico en la capa superior al inicio de la temporada para acondicionar el terreno a las semillas.
Siembra directa: la opción más sencilla
Puedes comprar plántulas, pero no vale la pena. "Comprar plántulas de pepino es tirar el dinero", afirma Trimble. "Siémbralos directamente; como las calabazas o melones, germinan excelentemente de semilla". Forma un montículo de 15-20 cm de alto y coloca tres semillas en triángulo. Su tasa de germinación es alta, pero respeta las distancias del paquete, ya que crecen mucho. Prueba variedades como Space Master (compacta) o pepino limón (tradicional).
Sol y riego óptimos
Los pepinos aman el calor y el sol pleno. Riega con 2,5-5 cm de agua semanal. Comprueba la humedad introduciendo un dedo 2,5 cm en el suelo: si está seco, riega por la mañana para mejor absorción. En fructificación, evita exceso de agua para prevenir sabores insípidos.
¿Enrejado necesario?
Siendo enredaderas, trepan con facilidad. El entutorado ayuda, pero no es imprescindible. "Usa enrejados en V o carpas; la fruta cuelga limpia, fácil de hallar y cosechar, alejada del suelo", recomienda Trimble.
Evita pepinos amarillos
Problema común: pepinos amarillos por polinización incompleta. Usa un pincel suave para transferir polen o planta flores y hierbas atrayentes de polinizadores. También amarillean si maduran en exceso; revisa frecuentemente y cosecha cuando estén firmes y verde medio-oscuro.