El pasto doblado (Agrostis stolonifera), conocido por sus hojas finas y densas, es el césped predilecto para los greens de golf. Este tipo de gramínea de clima fresco destaca por su textura suave y estética impecable, pero requiere un mantenimiento intensivo que incluye riego frecuente, fertilización precisa, siega diaria a baja altura y tratamientos preventivos con fungicidas y pesticidas.
Entre sus variedades, el pasto doblado rastrero (creeping bentgrass) es el más utilizado en greens profesionales, ofreciendo un verde brillante y uniforme ideal para el putt. Aunque su establecimiento inicial demanda paciencia (hasta 6-8 semanas), una vez arraigado forma un tapiz denso y resistente. Otras opciones como el pasto doblado colonial exigen menos cuidados, siendo más tolerante a errores de manejo.
Si no dispones de tiempo para un cuidado experto, considera alternativas de bajo mantenimiento como el raigrás o festucas. Factores clave: alto tráfico peatonal requiere variedades resistentes, y el clima fresco es esencial para el pasto doblado. Evalúa tu zona para elegir el césped óptimo y lograr un green de campeonato.