Los tornillos de máquina son una subcategoría especializada de tornillos, diseñados para unir componentes de maquinaria. Caracterizados por su diámetro estrecho, roscas continuas desde la cabeza hasta la punta e inserción en orificios pre-roscados, están disponibles en diversas formas de cabeza y materiales como acero inoxidable, acero al carbono, acero galvanizado y nailon.
El acero inoxidable destaca por su excepcional resistencia a la corrosión y tolerancia a altas temperaturas. A diferencia del acero al carbono, que se oxida con la humedad, el inoxidable incorpora más del 10% de cromo, formando una capa protectora de óxido de cromo casi invisible al exponerse al agua. El tipo ferrítico, el más básico, combina hierro y cromo con estructura cristalina ferrítica, aunque existen variedades más avanzadas.
La mayoría de tornillos de máquina en acero inoxidable se fabrican con tipo 304, conocido como 18/8, que incluye níquel para una estructura austenítica dúctil, resistente y fácil de mecanizar. Recocido, resulta no magnético. En entornos altamente corrosivos, se prefiere el 304L, con bajo contenido de carbono.