Durante gran parte del año, estos árboles pasan desapercibidos, pero en otoño se transforman en protagonistas indiscutibles de paisajes naturales, parques y bosques gracias a sus hojas multicolores. Existen especies caducifolias que adquieren tonos dorados, rojos y amarillos en esta estación, visibles en todo el mundo independientemente del continente.
Descubre algunos de los árboles de otoño más emblemáticos del planeta en este artículo experto de unCOMO. ¡Toma nota de sus características y dónde encontrarlos!
Ciprés Calvo
El ciprés calvo (Taxodium distichum), originario de Estados Unidos, prospera en zonas húmedas e inundables gracias a sus raíces aéreas que facilitan la oxigenación. Entre los árboles otoñales más altos, puede superar los 40 metros de altura, con un porte inicialmente piramidal que se redondea con los años. Su follaje plumoso adquiere un tono dorado antes de caer.
Árbol del Ámbar
A inicios del otoño en Estados Unidos, y también en Guatemala y México, el árbol del ámbar (Liquidambar styraciflua) despliega hojas luminosas. Este caducifolio alcanza hasta 40 metros con porte cónico o piramidal. Sus hojas viran a tonos rojos, amarillos y burdeos, favorecidos por las temperaturas más bajas del hemisferio norte (del 22 de septiembre al 21 de diciembre).
Arce Rojo
El arce rojo (Acer rubrum), abundante en Norteamérica, es un clásico entre los tipos de árboles de otoño. Sus hojas caducas y frondosas alcanzan 20-30 metros de altura. Adaptable a diversas condiciones, su corteza gris pálida contrasta espectacularmente con el rojo intenso de sus hojas otoñales.
Árbol Sagrado
El ginkgo biloba, conocido como árbol sagrado en China y considerado un fósil viviente, ejemplifica los árboles que cambian de color por estación. Sus hojas verdes tornan a amarillo brillante en otoño. Alcanza hasta 35 metros con copa piramidal estrecha y corteza pardo grisácea.
Abedul
Originario de Asia y Europa, y común en Galicia, España, el abedul (Betula spp.) resalta por su valor ornamental. Sus hojas amarillentas en otoño y corteza blanca lo hacen ideal para paisajes. Alcanza 10-30 metros, prefiere suelos ácidos y húmedos.
Roble Americano
El roble americano (Quercus spp.), de Norteamérica, ofrece hojas luminosas rojizas en otoño, reminiscentes de flores otoñales. Supera los 35 metros, con hojas persistentes hasta invierno y corteza grisácea agrietada.
Carpe
El carpe (Carpinus betulus), típico del centro, sur y oeste de Europa, muestra hojas que pasan de verde a amarillento-naranja en otoño. Rara vez excede 30 metros y crece en bosques mixtos con hayas y robles.
Avellano de Bruja
El avellano de bruja (Hamamelis virginiana), un árbol de otoño pequeño de hasta 7 metros, originario de Norteamérica, desarrolla tonos cobrizos en sus hojas antes de la caída invernal. Prefiere bosques empantanados húmedos.
Álamo
El álamo (Populus spp.), de Asia, Europa y norte de África, es uno de los árboles de colores más bonitos del otoño, con hojas amarillas y tronco blanco ornamental. Frecuente en bordes de caminos en parques urbanos.
Cinamomo
El cinamomo (Melia azedarach), del sudeste asiático, mide 8-15 metros con copa en sombrilla. Destaca por flores olorosas y hojas doradas en otoño.
Zumaque de Virginia
El zumaque de Virginia (Rhus typhina), de dimensiones pequeñas hasta 10 metros y originario de Norteamérica, ofrece troncos ramificados y hojas en tonos rojo, amarillo, púrpura y naranja intenso en otoño.
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