Si sueñas con un jardín personal bien cuidado, pero el mantenimiento te desanima, un jardín de grava es la solución ideal. Ofrece variedad de colores, alberga diversas plantas y requiere mínimo riego, control de malezas y sin necesidad de fertilizantes ni químicos.
Esta guía experta detalla las herramientas necesarias, pasos precisos y consejos probados para un jardín de grava perfecto y duradero.
Herramientas necesarias para crear un jardín de grava
Antes de empezar, reúne estos elementos básicos que todo jardinero debería tener:
- Guantes de jardinería
- Paleta manual
- Pala de jardín
- Grava
- Rastrillo o arado de jardín
- Tela paisajista
- Bordes
- Plantas
- Tijeras
Cómo crear un jardín de grava: guía paso a paso
Paso 1: Despejar el área

Elimina todas las plantas, malezas y césped del área. Si quieres reutilizar plantas, trasplántalas temporalmente a macetas.
Labra el suelo y añade compost o tierra fresca para nutrir las nuevas plantas. Excava un borde alrededor para instalar separadores que eviten la invasión de césped y malezas.
Paso 2: Aplicar tela paisajista

Coloca la tela para bloquear malezas. Córtala a medida, cubriendo todo el suelo. Usa bordes como piedras para fijarla.
Corta cruces (no agujeros) en los puntos de plantación para que la tela se ajuste bien a la base de las plantas.
Paso 3: Plantar

Elige plantas resistentes a la sequía como suculentas o cactus. Cava hoyos, planta, compacta la tierra y repón la tela alrededor.
Paso 4: Toques finales

Extiende la grava uniformemente con un rastrillo. Opta por grava grande para zonas de paso o fina para estética. Riega cada planta 30 segundos. Mantenimiento: riego 2 veces/semana y deshierbe ocasional.
En resumen
Un jardín de grava es ideal para añadir color y belleza con bajo esfuerzo, perfecto para climas secos. Prueba este DIY y cuéntanos tu experiencia. Para alternativas de césped resistentes a la sequía, consulta esta lista.