Las plantas son aliados perfectos para decorar hogares, terrazas, jardines y patios con un toque verde y vibrante. Si quieres plantarlas tú mismo para garantizar su crecimiento sano y evitar fallos prematuros, sigue esta guía experta con pasos probados. Descubre cómo sembrar una planta exitosamente, basada en principios botánicos confiables.
Consejos para limpiar las macetas
Empieza con una maceta limpia, cepillada y preferiblemente esterilizada para eliminar patógenos. Apila las macetas y deja correr agua caliente sobre la superior durante 5 minutos. ¡Simple y efectivo!
O usa esta solución rápida: mezcla partes iguales de agua y vinagre blanco y aplícala. Funciona perfectamente en macetas de plástico o barro.
Preparación para sembrar la planta
Coloca arcilla expandida o piedras sobre el agujero de drenaje y cubre con un puñado de tierra. Esto permite el drenaje del agua sin perder sustrato, previniendo encharcamientos.
Cómo sembrar la planta
Mantén la planta con la corona justo debajo del borde y extiende las raíces uniformemente.
En botánica, la corona es la unión entre tallo y raíces. Siéntala al nivel del suelo para evitar pudrición y muerte prematura.
Llena la maceta con tierra gradualmente, alisando sin compactar. Deja al menos 2 cm por debajo del borde para un riego fácil. Mezcla con sustrato orgánico propio si lo tienes.
Trasplantar las plantas
En el trasplante, elimina tierra vieja de las raíces superiores con cuidado. Elige una maceta proporcional al tamaño de la planta. En el siguiente vídeo, aprende cómo trasplantar una planta paso a paso.
Sobre la elección de la maceta
Las macetas de barro sin esmaltar son ideales: porosas, permiten circulación de aire a las raíces y buen drenaje, reduciendo riesgos de exceso de agua.
Las macetas de plástico son prácticas y livianas, pero retienen humedad, así que riega con moderación, igual que en cerámica o metal.
Sin drenaje, el agua se acumula, pudriendo raíces y liberando gases tóxicos.