Podar árboles es esencial para asegurar su desarrollo óptimo. Una poda adecuada garantiza una excelente cosecha en árboles frutales o una forma atractiva en ornamentales. Además, mejora la sanidad del árbol, resultando en ejemplares más fuertes y saludables.
Herramientas necesarias:
- Tijera de poda
- Cizalla de poda para ramas grandes
- Serrucho japonés para ramas gruesas
- Motosierra para podas intensas en la copa
- Equipo de protección: casco, gafas y guantes
- Escalera estable para trabajar con seguridad
Pasos a seguir:
Si el árbol supera los 2 metros de altura, usa casco, guantes y gafas para prevenir golpes, heridas o arañazos.
Elimina primero todas las ramas muertas, cortándolas de forma limpia y oblicua justo por encima de su origen.
A continuación, retira ramas en malas posiciones en la copa, como las cruzadas o con formas irregulares (curvas extrañas).
Elimina los chupones, ramas vigorosas y rectas que brotan del tronco tras podas drásticas. Hazlo preferentemente en verano o a finales de invierno.
Realiza el vaciado de la copa quitando 2-3 de cada 5 ramas agrupadas, alternando cortes para permitir la entrada de luz y un desarrollo equilibrado de frutos, ramas y hojas.
Una vez aclarada la copa, acorta ramas para controlar el tamaño del árbol.
Recoge todas las ramas cortadas y llévalas a un centro de reciclaje de restos de poda y jardín.