Existen varias causas por las que una lavadora no desagua ni centrifuga. Puede tratarse de una obstrucción simple o de un problema más complejo que requiera un técnico autorizado. Recuerda que no podrás usar la lavadora hasta resolverlo. En esta guía práctica de unComo, te ofrecemos pasos detallados y seguros para arreglar una lavadora que no desagua ni centrifuga, basados en experiencia técnica probada.
Necesitarás:
Pasos a seguir:
1. Si la lavadora no centrifuga, empieza verificando las mangueras de desagüe. Busca torceduras u obstrucciones que impidan el drenaje. Endereza cualquier doblez; si no es posible, reemplázala. Limpia obstrucciones con un destornillador o agua a presión y recoloca el tubo. Prueba la lavadora: debería drenar y centrifugar correctamente.
2. Si persiste el problema, comprueba si la tapa cierra completamente y el interruptor hace clic. Asegúrate de que encaje bien. Si no hay clic, reemplaza el interruptor siguiendo las instrucciones del fabricante. Si la tapa está deformada, enderézala o ajústala.
3. Correas flojas o rotas pueden impedir el giro. Aleja la lavadora de la pared, retira el panel posterior con destornilladores y llaves. Usa la linterna para inspeccionar las correas. Si están dañadas, reemplázalas (similar a hacerlo en un auto o cortacésped).
4. Verifica la bomba de desagüe. Con el panel abierto, usa el voltímetro para confirmar que recibe corriente. Enciende la lavadora y escucha si funciona. Si es necesario, desmonta, limpia o reemplaza la bomba. Prueba después para confirmar el drenaje y centrifugado.
5. Si ninguno de estos pasos resuelve el issue, contacta a un técnico profesional certificado para un diagnóstico preciso y reparación segura.
6. Para cuidar tu lavadora y prolongar su vida útil:
- No la sobrecargues.
- Separa tipos de ropa.
- Usa la dosis correcta de detergente.
- Límpiala regularmente.
- Deja la puerta abierta tras cada uso.
Consulta nuestro artículo sobre cómo alargar la vida de la lavadora para más consejos expertos.