El color está regresando con fuerza en la decoración. Mientras las paredes grises y el estilo campestre pierden popularidad, las tendencias en pintura viran hacia murales audaces y vibrantes. Inspirados en el maximalismo, estos murales llenan las redes sociales con diseños únicos.

Muralistas como Liz Kamarul y Racheal Jackson de @banyanbridges destacan con paredes de bloques geométricos coloridos, líneas onduladas o garabatos. Otros optan por abstractos acuarelados, hojas tropicales o motivos florales. Estos murales hechos a mano transforman salas de estar, dormitorios y pasillos en espacios artísticos únicos, y son más sencillos de lograr de lo que imaginas.
Lo que hace este proyecto accesible es su bajo costo: usa menos pintura que un cuarto completo, ideal para sobras, muestras o bolígrafos de pintura acrílica. Al ser solo pintura, los errores se corrigen fácilmente o se repinta todo.
Para principiantes, empieza pequeño: sobre una cómoda, al final de un pasillo o en una esquina. Planifica en Adobe Illustrator, Canva o papel: formas, líneas y curvas. Fotografía el diseño final. Los murales orgánicos fluyen libres y son más fáciles; para geométricos, usa cinta métrica y nivel.
Cómo pintar un mural
Una vez trazado, sigue estos pasos expertos para ejecutarlo.
Lo que necesitas
Paso 1: Prepara el área
Coloca lonas protectoras y cinta de pintor en techos y molduras. Para paredes completas, aplica imprimación. Usa pintura de calidad como acabado tiza si no es necesario.
Paso 2: Esboza el diseño
Proyecta con un proyector (alquila si no tienes) para escalar y calca con lápiz suave. O hazlo manual: regla, nivel para rectas; chincheta y cuerda para curvas.
Paso 3: Pinta el mural
Usa cinta para rectas: sella con color base primero, pinta nuevo y retira húmeda. Para curvas, pincel angular, detalle y relleno con rodillo. Bolígrafos acrílicos para finos. Corrige con toallitas húmedas y cepillo.