Un vistazo a la biblioteca de Thomas Jefferson en su casa, Monticello. "No puedo vivir sin libros", declaró el presidente estadounidense Thomas Jefferson a su amigo John Adams. De hecho, Jefferson fue un coleccionista obsesivo de libros desde joven, acumulando tres bibliotecas domésticas a lo largo de su vida. Su primera colección se destruyó en un incendio familiar en 1770. Jefferson escribió a un amigo que sentía más dolor por la pérdida de los libros que por el dinero invertido en ellos (Fuente: Monticello).
Cuando la Biblioteca del Congreso fue destruida durante la Guerra de 1812, Jefferson vendió su segunda colección de unos 6.000 volúmenes a la institución federal (Fuente: Biblioteca del Congreso). Considerada la mejor de EE.UU., duplicó los fondos de la biblioteca nacional. Aun así, Jefferson no dejó vacíos los estantes de Monticello: al morir 11 años después, contaba con más de 2.000 volúmenes (Fuente: Stanton).
La biblioteca de Jefferson evoca la imagen clásica de una sala con libros encuadernados en cuero, paneles de madera y muebles antiguos. Sin embargo, las bibliotecas domésticas modernas pueden reflejar dinámicamente la personalidad del propietario. Crear una en casa es una forma divertida de exhibir tus intereses y dedicar un espacio especial a la lectura.
No hay una fórmula única para diseñar una biblioteca, pero las dudas surgen con facilidad, sobre todo si tienes cientos o miles de libros: ¿Cómo organizarlos? ¿Cómo hacer que todo encaje? En esta guía experta, exploramos cómo construir una biblioteca doméstica funcional y personalizada. En la siguiente página, ideas para organizar colecciones variadas, desde filósofos franceses hasta magos infantiles ficticios.