Savannah Kokaliares, bloguera de Classy Clutter, transformó su despensa para una familia de seis miembros, maximizando el espacio con organización inteligente y un toque estilizado.
Antes, la despensa en forma de U era espaciosa pero caótica: estantes desordenados y esquinas desaprovechadas generaban confusión visual.
Cortesía del propietario Tras limpiar y pintar los estantes, Kokaliares aplicó papel tapiz colorido para infundir personalidad. Agrupó artículos por categorías (horneado, snacks, pasta, enlatados) y midió los estantes para seleccionar contenedores plásticos, frascos de vidrio, recipientes acrílicos herméticos y canastas. El resultado: un espacio ordenado y eficiente.

Snacks infantiles en estantes bajos, ingredientes de cena a altura de ojos, electrodomésticos y productos a granel arriba o en el suelo. Un taburete facilita el acceso.

Etiquetas de vinilo, creadas con máquina cortadora, identifican contenidos. "Las etiquetas ayudan a toda la familia a mantener el orden", explica Kokaliares.

Contenedores plásticos blancos ocultan empaques desordenados. Frascos de vidrio transparente ($10, Target) y plásticos permiten ver niveles de stock en productos secos y snacks.

Etiquetas adhesivas de vinilo sustituyen empaques originales en mezclas para panqueques. Fechas de caducidad en frascos con rotulador permanente, removible con quitaesmalte.

Contenedores de alambre resistentes ($24, The Home Depot) para enlatados pesados, fáciles de extraer.

Lazy Susans de 12 pulgadas ($9, Bed Bath & Beyond) evitan que condimentos y salsas se pierdan en rincones, con superficie antideslizante.