El gran estilo lo es todo. Cuando lo tienes, no necesitas un "look" específico. Esta filosofía ha triunfado tanto en los negocios como en el hogar de Chris DeWitt y Oscar Yagüe.

Al fundar Made Goods en 2009, su empresa de muebles, iluminación y accesorios, se propusieron una misión clara: crear objetos elegantes. Sin género definido ni atados a una era concreta. Solo piezas atractivas, de materiales de alta calidad, ideales para que los diseñadores de interiores creen espacios inolvidables.
La pareja aplicó esta visión al amueblar su casa familiar en San Marino, California, una tranquila comunidad cerca de Pasadena, a solo 16 km del centro de Los Ángeles. Construida en 1923 por el renombrado arquitecto George Washington Smith, pionero del estilo colonial español en el sur de California.

En vez de imponer un diseño de moda, Chris y Oscar dejaron que la historia de la casa guiara la estética, enfocándose en adquirir piezas hermosas.
"No pensamos 'Diseñemos esta habitación ahora'", explica Chris. "Compramos lo que amamos, piezas bellas por sí solas. Si nos enamora una, sabemos que encajará perfectamente en cualquier espacio de nuestra casa".
Los interiores, aunque descuidados, conservaban encanto. Vacía por más de cinco años cuando la compraron en 2016, la casa requería restauración, pero sus detalles originales brillaban.

"A pesar del abandono, había mucho potencial", dice Chris. "Techos, suelos y puertas originales eran impresionantes. Replicamos las puertas en el segundo piso para mayor coherencia. La casa solo necesitaba nuestra atención, combinada con nuestras colecciones e historia familiar".
Los elementos arquitectónicos existentes (incluyendo azulejos y vidrieras descubiertos) realzaron su esplendor, pero las actualizaciones modernas fueron esenciales para la vida actual.

En la planta principal, la cocina original era angosta e inadecuada. Se amplió una ventana para más luz, se eliminó una escalera superflua ganando espacio, se creó una hornacina y un vestíbulo adyacente.
Gabinetes en azul cobalto y encimeras de mármol blanco definen una paleta clásica azul y blanco, adaptada al dinámico estilo de vida familiar.

El azul vibrante se extiende al comedor, con un mural de árboles dorados del artista neoyorquino Matt Austin.
"Una casa española es seria, con vigas, herrajes y azulejos", señala Oscar. "El papel pintado parecía demasiado perfecto. Optamos por algo orgánico, elegante y sofisticado".

En la suite principal, que hace de galería para sus obras favoritas, tonos azul grisáceo crean capas serenas. El baño adyacente integra plomería moderna en el espacio antiguo, con una ducha de latón brillante.

Los exteriores, rediseñados por el paisajista Steve Shea, priorizaron a los dos hijos activos. La piscina moderna luce baldosas zigzag verde y blanco, contrastando con el jacuzzi.

Tras el chapuzón, la familia disfruta la sala al aire libre con nueva chimenea para noches acogedoras.

Chris y Oscar descartaron una segunda casa en Palm Springs por su agenda. Esta renovada morada, con espacios ideales para entretener, lo cubre todo.
"Al abrir las puertas del camino de entrada, entro en otro mundo", dice Oscar. "Es la casa de revista que todos soñamos. Nos encanta vivir aquí".