En decoración, muchos ven las casas de alquiler como algo intocable, similar a una estufa caliente. Sin embargo, la diseñadora de interiores Brittany Stiles sostiene que la vida es demasiado corta para rodearse de colores y accesorios irritantes. Su experiencia demuestra que pequeños ajustes, con la aprobación del propietario, pueden transformar un espacio en un verdadero hogar.
Estos cambios son aún más cruciales en alquileres pequeños, donde el espacio para armarios, gabinetes y vida diaria es limitado. Brittany y su esposo, Kyle Henderson, priorizaron el espacio exterior al mudarse a un bungalow de los años 1930 con dos dormitorios en la vibrante Costa Mesa, California. El interior en blanco fue decisivo: "Es raro hallar un alquiler sin alfombras feas o gabinetes anticuados. Al ver paredes blancas, pisos laminados marrones, gabinetes blancos y mármol en baños, supe que lo haríamos nuestro", explica Brittany.
Una chimenea en la sala restringía los asientos, por lo que removieron la repisa (guardándola) y cubrieron la abertura con paneles de yeso, con permiso del dueño, creando una pared lisa para el sofá.
Ignorando reglas convencionales de alquileres, implementaron diseños estratégicos con arte, muebles y almacenamiento que amplían visualmente el espacio. Cambiaron lámparas, expandieron el patio, eliminaron la chimenea, añadieron herrajes a gabinetes de cocina y colgaron estanterías. Colocaron abundante arte, sin temor a parches al mudarse: "Sin arte en paredes, un alquiler no se siente como hogar. Queríamos un acabado profesional", afirma Brittany.
Aprovechando el clima californiano, ampliaron la plataforma de concreto del patio trasero, ganando espacio para un sofá seccional. "Muchos pensaron que era una locura en un alquiler, pero ahora lo usamos constantemente; valió la inversión", dice.
Para optimizar gabinetes de cocina, instalaron un estante para ollas en la península. Las macetas accesibles crean un aire farmhouse, potenciado por luces colgantes industriales que delimitan cocina y sala. "Personaliza cambiando herrajes obsoletos; guarda los originales para restaurarlos al salir", aconseja.
Brittany cortó una encimera de bloque de carnicero IKEA en estantes para platos diarios, con soportes de Etsy. "Son decorativos y funcionales, clave en espacios reducidos. Vivir pequeño nos obliga a minimalizar y valorar lo esencial", reflexiona.
El corrugado exterior moderno e industrial del bungalow los conquistó, junto al paisaje. Una mesa bistró plegable para dos permite comidas al aire libre, fácil de guardar.
Un sofá-cama seccional IKEA multiplica usos en la sala, que acoge cuna y huéspedes. Otomanas de ratán con tapa aportan almacenamiento y asientos: "En pequeño, el desorden deslucen todo. Usa estantes altos para elevar techos y guardar".
Rayas horizontales en alfombra expanden visualmente el baño estrecho, con neutros en paredes y tocador para amplitud.
Apliques enchufables liberan mesas de noche en el dormitorio principal. Ropa blanca ligera con almohadas decorativas; mesitas con cajones ocultan desorden.
Cómo hacer que un alquiler se sienta como hogar
Aprovéchalo con consejos expertos de la diseñadora Brittany Stiles.