La COVID-19 ha transformado nuestros hábitos, desde el manejo de gérmenes hasta las interacciones sociales. Ha modificado nuestra forma de trabajar y nuestra percepción de los hogares. Incluso nos ha llevado a replantear la calidad del aire que respiramos. Antes de la pandemia, este tema se limitaba a la contaminación exterior o alergias estacionales. Todo cambió en el último año.
"Hace un año, pocas personas se preocupaban por la calidad del aire", explica Ted Myatt, ScD, científico ambiental senior en Environmental Health and Engineering, Inc., con 20 años de experiencia en ciencias ambientales. "Es un factor clave que ahora reconocemos; debemos considerar a qué nos exponemos, especialmente en casa".
Según un estudio de la EPA previo a la COVID-19, pasamos el 90 % del tiempo en interiores, cifra que ha aumentado con el teletrabajo permanente en muchas empresas.
Aunque no es tan visible como una encimera nueva o suelos de madera, la calidad del aire interior impacta la salud familiar. Los filtros y purificadores ayudan contra alérgenos, y seguimos investigando su rol en virus como el SARS-CoV-2. Diseñadores, propietarios y residentes deben priorizarlo. Aquí, consejos de expertos.
El sistema HVAC es fundamental
HVAC significa calefacción, ventilación y aire acondicionado. Antes nos centrábamos en calefacción y refrigeración; ahora, la ventilación es clave. Este sistema circula aire interior y exterior. Un profesional puede evaluar la tasa de intercambio de aire para decidir si actualizarlo.
Además de beneficios sanitarios, hay ventajas ambientales y económicas. "Las unidades modernas son más eficientes y ecológicas que las de hace 15-20 años", indica la diseñadora Breegan Jane, colaboradora de Trane Residential. "Actualizar el HVAC añade valor a tu hogar, ideal si planeas venderlo".
Mantenimiento rutinario estacional
Si no puedes invertir en un nuevo sistema, mantén el actual. Jane recomienda revisiones frecuentes: "Cambia los filtros HVAC cada 30-90 días, no anualmente, para óptima calidad del aire". Capturan caspa, polvo y alérgenos. Lo mismo aplica a purificadores.
Necesidades adaptadas a cada espacio
Varían por tipo de vivienda y habitación. En apartamentos, un purificador portátil es más efectivo por el tamaño reducido, según la diseñadora Emma Beryl. Es ideal cuando no controlas el flujo general. "Úsalo como herramienta contra exposición", añade Myatt.
Los filtros HEPA son el estándar oro; verifica cobertura en pies cuadrados. Consulta guías sobre tipos de filtros.
El flujo de aire cuenta
Por eso, socializar al aire libre era más seguro, y los CDC recomendaban abrir ventanas. El aire estancado empeora la calidad.
Sin HVAC moderno, abre ventanas para renovar aire. Ventiladores estratégicos, como de extracción, potencian esto.
Aire limpio: salud pública
Mejorar el aire en casa impulsa mejoras en escuelas y espacios públicos. Durante la pandemia, se inspeccionaron filtros escolares. Estudios previos en Los Ángeles vinculan filtros a mejores notas; la contaminación agrava asma.
Ya sea por virus, contaminantes o alérgenos, demandamos mejor filtración pública.