¿Estás harto de limpiar constantemente tu fregadero sin éxito? Esas manchas rosadas reaparecen una y otra vez. Descubre sus causas principales y cómo eliminarlas de forma definitiva.
Una posible causa es el exceso de hierro en el agua, común en zonas rurales con pozos. Estas manchas empiezan rojizas y viran a rosadas. La solución es sencilla: instala un sistema de filtración adecuado. Analiza el origen y tipo de hierro para elegir el filtro correcto.
Otra culpable es la bacteria Serratia marcescens, transportada por el aire y presente en alimentos, suelo y animales. Prospera en humedad y se reproduce sola. Surge en obras o por ventanas abiertas. Inofensiva para personas sanas, pero ligada a infecciones en casos vulnerables. Usa lejía con cloro para eliminarla y mantén el fregadero seco para prevenirla.