Elija una y átela correctamente. Si tienes la fortuna de no necesitar corbata a diario en tu trabajo, es probable que no cuentes con una gran colección. Sin embargo, para la mayoría de los profesionales que visten formalmente, una selección adecuada de corbatas es esencial. Deben estar siempre limpias y sin arrugas, por lo que un buen sistema de almacenamiento resulta clave. Nada peor que descubrir una corbata arrugada al subirte al coche rumbo a una reunión importante.
La organización dependerá de cómo elijas tu corbata diaria y de las ocasiones para las que las uses. Si solo tienes corbatas de trabajo, clasifícalas por color: un azul sólido combina con rayas azules, y un gris sólido con cuadros grises. Para mayor precisión, aplica el orden del arcoíris (ROY G BIV): rojo, naranja, amarillo, verde, azul, índigo y violeta (morado). Separa las de trabajo de las informales y formales para un acceso rápido.
Opciones de Organizadores para Corbatas
Elige según la cantidad de corbatas. Un perchero básico de metal con 5-7 ganchos cabe en cualquier armario como una percha normal. Ideal para colecciones pequeñas; usa varios organizados por color para combinar fácilmente con camisas y trajes.
Si prefieres variedad, opta por visores amplios. Existen rótulos motorizados asequibles que giran tus corbatas para una selección fácil. Instala ganchos en la pared del armario o la puerta para corbatas y cinturones. Asegúrate de que el sistema evite arrugas, caídas, polvo o decoloración. Incluye un recordatorio para el lavado en seco y mantén el inventario actualizado.