La lechada es un mortero delgado que rellena los espacios entre baldosas [fuente: Merriam-Webster]. No fija las baldosas, pero previene la infiltración de agua y aporta un acabado estético atractivo. Al repararla, elige un color que combine con las baldosas, que contraste o un gris neutro [fuente: Kolle]. Sigue estos pasos expertos para reparar la lechada en mal estado.
Materiales necesarios:
- Lechada nueva
- Sierra para lechada
- Llana para lechada
- Vinagre
- Esponja y trapo
- Agua
Pasos a seguir:
- Mezcla una solución de partes iguales de agua y vinagre.
- Limpia la lechada existente con esta solución para aflojarla.
- Retira la lechada suelta con la sierra para lechada, cuidando no dañar las baldosas.
- Humedeces ligeramente las juntas con agua usando una esponja. Evita saturarlas.
- Prepara la lechada según las instrucciones del paquete. Aplícala con la llana, rellenando completamente las juntas.
- Limpia el exceso con una esponja húmeda antes de que seque. Elimina toda lechada de la superficie de las baldosas y enjuaga la esponja frecuentemente.
- Deja secar la lechada según las indicaciones del fabricante.
- Pule las baldosas con un trapo limpio [fuente: Lowes].