La piel de oveja es un material lujoso, suave y excepcionalmente cálido, con excelentes propiedades aislantes. Ideal para zapatos, fundas de asientos de automóvil y más, sus fibras respiran, ofreciendo comodidad en cualquier estación [fuente: Partridge]. Entre sus principales ventajas destacan:
- No suelta pelos ni hilos.
- Resiste arrugas y desgarros.
- Mantiene su forma original.
- Conserva el calor incluso húmeda.
- Es resistente al agua.
- Admite lavado.
- Ofrece gran durabilidad [fuente: piel de oveja].
Para preservar su lado de cuero, que es delicado, sigue estas reglas esenciales al limpiar piel de oveja, ya sea a máquina o a mano:
- Usa detergentes suaves sin enzimas (verifica etiquetas de productos para lana).
- Evita la lejía en todo momento.
- Para lavado manual de piezas pequeñas, opta por jabón líquido suave para platos.
- Lava por separado para prevenir transferencias de color.
- Emplea agua fría o tibia, hasta 40°C (108°F).
- Seca al aire en sombra, nunca en secadora ni plancha.
- Extiende alfombras planas o cuélgalas; estira mientras están húmedas.
- Cepilla productos de pelo largo una vez secos [fuente: Kiwi Sheepskin].