El plasma, cuarto estado de la materia tras sólido, líquido y gas, es gas ionizado a altísimas temperaturas que conduce electricidad. Los cortadores de plasma aprovechan este principio para cortar metales conductores. Dirigen un chorro fino de gas ionizado a hasta 30.000 °F (16.650 °C), fundiendo y perforando el metal con precisión.
Antes de usar el cortador de plasma, equipa ropa protectora y gafas de seguridad. Inspecciona consumibles como boquilla, electrodo y deflector de gas; cámbialos si están desgastados. Inicia el arco piloto con la boquilla cerca o sobre el metal. El arco de corte se activará en segundos. Algunos modelos retraen automáticamente la boquilla; en otros, hazlo manualmente para evitar daños. Para principiantes o mayor estabilidad, usa copa de arrastre o guías de rodillos.
Comienza el corte a 60° e inclina a 90° al ver chispas por debajo. Si no hay chispas, reduce velocidad o aumenta amperaje según el metal y grosor. Finaliza inclinando el cortador hacia dentro para un remate uniforme.