Los muebles tachonados evocan un aire vintage y lujoso por una razón: tradicionalmente, las tachuelas de acero, clavos decorativos para muebles o tachuelas de tapicería se usaban para fijar la tela. Hoy, con grapas o adhesivos, se han convertido en elementos puramente decorativos. Disponibles en diversos acabados, tamaños y diseños, realzan piezas tapizadas con elegancia.
Con el auge del bricolaje, puedes renovar muebles económicos sin retapizarlos. Solo necesitas tachuelas, un martillo, alicates y una regla. Los alicates sujetan la tachuela mientras la golpeas suavemente para preservar su acabado. Sigue las curvas del sofá o silla para un look clásico, o sé creativo con líneas dobles, patrones o mezclas de estilos. Usa plantillas para precisión si no eres experto.
La tendencia actual va más allá: aplica tachuelas en paredes, muebles de madera, marcos o incluso zapatos. Para maderas duras como roble, perfora orificios guía con la broca más fina, sin atravesar del todo. Así, evitas que se desprendan.
Lo mejor es su bajo costo: paquetes de 100 tachuelas básicas por menos de 10 €, o en tiras para líneas rectas. Requiere planificación y paciencia, pero el resultado es sofisticado y personalizado.