Las molduras de techo elevan el acabado de cualquier habitación, pero las esquinas irregulares complican las uniones en inglete. Pegar dos piezas a 90° resulta poco profesional cuando los ángulos no son perfectos. La solución confiable de los carpinteros: la unión rematada o copada, que garantiza un ajuste impecable.
Usa una sierra caladora básica con pocos dientes, ideal para molduras gruesas. Prefiere la carrera de tracción (dientes hacia el mango) o empuje según tu comodidad. Practica en un trozo de desecho para definir el ángulo óptimo y perfecciona tu técnica.
Paso a paso: 1. Corta la moldura al largo exacto para que quede al ras de la pared. 2. Fíjala boca abajo en la caja de ingletes con un tope en la mesa extensible para mantener el ángulo. 3. Corta el perfil del extremo a 45° (más material atrás; 50° en coronas grandes). Inicia recto e inclina; si desvía, invierte la dirección. 4. Prueba el ajuste contra otra pieza y lima con lija hasta lograr un encaje perfecto.