Los utensilios de cocina de hierro fundido son duraderos y versátiles, pero el óxido puede aparecer con el tiempo si no se cuidan adecuadamente. ¡No te preocupes! Con estos pasos expertos, podrás remover el óxido y restaurarlos como nuevos. Siempre usa guantes de nitrilo y gafas protectoras para tu seguridad.
A continuación, te explicamos cómo quitar el óxido de manera efectiva y segura de tus utensilios de hierro fundido.
- Retira toda la comida quemada y grasa acumulada. Rocía limpiador para hornos en la superficie (evita los mangos de madera). Cubre con plástico o una bolsa y deja actuar varios días.
- Enjuaga el limpiador. Lava con jabón para platos, agua y un cepillo de latón. Aplica más limpiador si queda residuo grasiento.
- Usa un cepillo de alambre de latón o bronce montado en un taladro para frotar las zonas oxidadas [fuente: Chitwood]. Si no tienes taladro, sumerge en una solución 50/50 de agua y vinagre blanco por 1 hora (el vinagre puede corroer; neutraliza rociando limpiador para hornos y deja secar overnight).
- Frota nuevamente con jabón para platos y agua caliente para eliminar residuos químicos [fuente: Panman].
Antes de usarlos, recura (sazona) los utensilios para protegerlos:
- Aplica aceite vegetal por dentro y fuera.
- Cubre la rejilla superior del horno con papel aluminio y coloca los utensilios boca abajo.
- Hornea a 177°C (350°F) por 1-2 horas.
- Enfría y almacena en lugar seco [fuente: Kelly].