Un sistema de distribución de aire forzado utiliza un ventilador para impulsar aire caliente a través de conductos hacia las habitaciones y devolver el aire frío al horno para recalentarlo y redistribuirlo eficientemente. Alimentado por gas, electricidad o petróleo, este sistema fuerza el aire desde el horno hasta los registros en diversas estancias. Además de calentar, el soplador también recircula el aire frío para su nuevo ciclo de calentamiento.
Este sistema es igualmente eficiente para distribuir aire frío desde un acondicionador de aire central, utilizando los mismos conductos, registros y ventilador. Los problemas comunes son el ruido excesivo y obstrucciones en el flujo de aire, causadas por acumulación de suciedad, muebles o cortinas que bloquean los registros. Para un rendimiento óptimo, realiza limpiezas y mantenimientos regulares.
Los registros de piso se deslizan o fijan con tornillos en el marco; los de pared y techo, con tornillos de retención. Las juntas de conductos se aseguran con tornillos para chapa o cinta adhesiva específica, mientras que los ductos se sujetan con ganchos de alambre o correas metálicas ancladas a vigas y montantes. Todas estas piezas son fáciles de desmontar: organízalas en orden para un reensamblaje preciso.
Un problema frecuente es la variación drástica de temperaturas entre habitaciones. Aprende a resolverlo en la siguiente sección.