Nadie desea ver su césped o jardín inundado por grandes charcos de agua. Afortunadamente, existen plantas que ayudan a reducir la escorrentía, protegiendo tu paisaje de forma natural.
Aunque no sustituyen un drenaje adecuado, estas plantas absorben el exceso de agua y ralentizan su flujo. Descubre nuestras recomendaciones favoritas y evalúa si se adaptan a tu jardín.
¿Por qué es importante reducir la escorrentía?

La escorrentía es el agua superficial que fluye por tu propiedad tras la lluvia o el deshielo. Puede causar inundaciones, erosión del suelo, daños estructurales y contaminación de cuerpos de agua.
Reducirla previene inundaciones al evitar la saturación de desagües y jardines. También limita la contaminación, ya que el agua arrastra aceites, fertilizantes y residuos hacia ríos y lagos.
Finalmente, combate la erosión: el agua arrastra la capa superior del suelo, lo que puede provocar deslizamientos y daños a edificaciones.
¿Cómo reducir la escorrentía?

Implementa estas estrategias prácticas para minimizar la escorrentía y evitar el encharcamiento de tus plantas.
- Plantar árboles y vegetación: Absorben agua y ralentizan el flujo superficial.
- Usar barriles o cisternas de lluvia: Recogen agua del tejado para reutilizarla.
- Instalar pavimento permeable: Permite la filtración del agua, reduciendo la escorrentía.
- Construir un jardín de lluvia: Una depresión plantada que captura escorrentía del tejado, permitiendo su infiltración. Decóralo con flores perennes.
5 Plantas que reducen la escorrentía
Iris Bandera Azul (Iris versicolor)

El iris bandera azul es ideal para combatir la erosión. Esta planta nativa de Norteamérica, común en humedales, tiene raíces profundas que estabilizan el suelo y reducen la escorrentía.
Fácil de cultivar y de bajo mantenimiento, también filtra contaminantes del agua absorbida, actuando como un filtro natural para proteger ríos y lagos.
Equinácea Púrpura (Echinacea purpurea)

La equinácea púrpura, nativa de Norteamérica, es resistente y adaptable. Prospera en sol pleno y suelos bien drenados, tolerando periodos húmedos.
Sus flores moradas (julio-septiembre) absorben grandes cantidades de agua, minimizando inundaciones y contaminación.
Lirio de Zanja (Hemerocallis fulva)

Originario de Norteamérica y común en zonas húmedas, este lirio resistente ayuda en la conservación del agua y previene la erosión. Florece en verano en colores como blanco, naranja, rosa o morado.
Fácil de mantener, es ideal para jardines. Nota: es tóxico para gatos.
Prímula Japonesa (Primula japonica)

Native de Japón, ofrece flores delicadas en rosado, morado o blanco. Aporta elegancia y es de cuidado sencillo.
Sus raíces absorben escorrentía de superficies impermeables como aceras, reduciendo contaminantes que llegan a lagos y ríos.
Ulmaria (Filipendula ulmaria)

Común en praderas europeas e introducida en Norteamérica, esta planta de la familia de las rosáceas alcanza 1-2 metros. Sus flores blancas veraniegas embellecen cualquier jardín.
Sus raíces retienen el suelo, previniendo erosión, absorbiendo exceso de agua y reduciendo inundaciones.
¡Adiós a la escorrentía!
La escorrentía desafía a los jardineros, pero estas plantas marcan la diferencia absorbiendo agua y protegiendo el suelo.
¿Tienes trucos para gestionarla? ¡Compártelos en los comentarios!