Las plantas colgantes son una solución práctica y elegante para maximizar el espacio vertical en porches, patios o jardines. Especies con follaje en cascada destacan por su adaptación ideal a esta configuración.
Cómo configurar un jardín colgante
Existen diferencias clave entre un jardín en maceta convencional y las plantas colgantes. El primer aspecto a considerar es el tipo de contenedor.
Soportes y materiales para plantas colgantes
Las cestas colgantes suelen fabricarse en alambre de metal o plástico, aunque también hay opciones de madera, ideales para montaje en pared.
Las cestas metálicas requieren forro de musgo esfagno o fibra de coco, a menudo preforradas. Son muy atractivas, pero se secan más rápido que los contenedores sólidos.
También existen macetas colgantes con diseños únicos. Considera opciones como:
- Cestas colgantes de mimbre
- Bolsas de plantación que permiten crecimiento por laterales y fondo
- Macetas escultóricas en metal o cerámica
- Diseños temáticos: jardineras rústicas de madera para cottages, victorianas para hogares históricos, elegantes para paisajes modernos, o incluso con estampados cebra
- Variaciones estacionales, como cestas con poinsettias navideñas o corazones para San Valentín
Proceso de plantación
Si forras con musgo, humedécelo primero y extiende una capa de 1 a 2,5 cm cubriendo toda la cesta para evitar derrames de tierra. Alternativamente, llena hasta 2,5 cm del borde con sustrato ligero para macetas y selecciona tus plantas.
Coloca plantas erguidas en el centro y especies rastreras en los bordes. Si la cesta queda por encima del nivel de los ojos, opta solo por plantas colgantes para ocultar el contenedor al crecer.
Instalación
Las macetas de pared incluyen soportes. Para cestas colgantes, usa un tornillo ojo en superficies horizontales o un soporte en L para verticales.
En exteriores sin soportes, adquiere postes decorativos de metal que se clavan fácilmente y ofrecen ganchos para plantas, comederos o adornos.
Aprovecha elementos existentes como ramas de árboles pequeños.
Cuidados esenciales
Los cuidados son similares a los de macetas, pero secan más rápido por exposición al viento. Verifica la humedad diaria de primavera a otoño y riega hasta escurrir si está seca.
El riego frecuente arrastra nutrientes, así que aplica fertilizante líquido diluido cada 15 días o tabletas de liberación lenta.
Si el sustrato se hidrofobiza, sumerge la cesta en un cubo hasta rehidratarse completamente.
Variedades recomendadas
Selecciona según temporada, preferencia por verticales o perennes.
Temporada fresca
Planta a inicios de primavera u otoño en climas fríos.

- Pensamientos: no cuelgan mucho, pero ofrecen colores vibrantes.
- Lobelia en azul eléctrico, rosa o blanco: espectacular en cascada.
- Fucsias: clásicas, perennes pero sensibles al calor veraniego.
Temporada cálida
Planta a inicios de verano para floración continua.
- Petunias: anuales rastreras en múltiples colores.
- Vid de camote: follaje enredadera en chartreuse, chocolate o burdeos.
- Bacopa: flores blancas colgando hasta 60 cm.
Acentos verticales
Ideales en el centro.
- Juncos: de verde brillante a naranja dorado, aireados.
- Salvias: atraen colibríes, en varios tamaños y colores.
- Helechos: perfectos para sombra con verde simple.
Perennes
- Brezo enano: follaje perenne como relleno.
- Creeping Jenny: fácil, verde amarillento cayendo hasta 30 cm.
- Hiedra: resistente para sombra, simple o variegada.
Simple y efectivo
No limites las plantas al suelo. Diseña jardines en maceta audaces incorporando colgantes para resultados espectaculares.