Las flores de Pascua, también conocidas como poinsettias o nochebuenas, son las plantas estrella de la Navidad. Sus colores vibrantes y hojas brillantes iluminan cualquier espacio durante semanas. Sin embargo, persiste el mito de que son tóxicas para personas y mascotas. Estudios científicos y expertos en toxicología desmienten esta idea. Aclaremos los hechos para disfrutarlas con seguridad.

¿Son tóxicas las flores de Pascua?
No son apetitosas: su sabor amargo disuade a niños y mascotas de consumirlas. Si se ingieren pequeñas cantidades, generalmente no causan problemas graves.
"Las poinsettias contienen una savia lechosa irritante", explica la Dra. Lisa Murphy, profesora asociada de toxicología en la Facultad de Medicina Veterinaria de la Universidad de Pensilvania. "Puede provocar irritación leve en la piel o malestar gastrointestinal, pero no hay evidencia de efectos a largo plazo".
El mito surgió de un informe no verificado en 1919 sobre un niño. En 1971, investigadores de la Universidad Estatal de Ohio probaron su toxicidad en ratas con dosis elevadas. Publicaron en la revista Toxicon: no se observó mortalidad, toxicidad, cambios en el apetito ni comportamiento. Conclusión: las flores de Pascua no son venenosas.
¿Qué pasa si un perro o gato come una hoja?
A diferencia de otras plantas, no causan daños permanentes. Según el Dr. Murphy, los síntomas comunes son letargo, falta de apetito o vómitos leves, que remiten solos en 12 horas.
"A veces ayudan cuidados básicos: retire comida y agua por 1-2 horas, luego ofrezca gradualmente". Monitoree: si persisten vómitos o diarrea más de 24 horas, consulte al veterinario. Mascotas sensibles pueden reaccionar más.
Qué hacer si un niño reacciona
La savia puede irritar la piel: lave con agua y jabón, aplique compresa fría. Si ingiere una hoja, enjuague la boca. Personas alérgicas al látex o frutas como aguacate, plátano, kiwi o maracuyá pueden ser más sensibles. Ante reacciones graves, busque atención médica inmediata.
Cómo disfrutarlas con seguridad
Colóquelas fuera del alcance de niños y mascotas curiosas, especialmente en Navidad. "Son como niños: exploran con la boca", advierte el Dr. Murphy. Así evite molestias innecesarias.