La primera nevada del año trae belleza efímera, pero también desafíos como el frío intenso y carreteras resbaladizas. Sin embargo, según expertos en horticultura, la nieve puede convertirse en un aliado valioso para el cuidado de tus plantas de interior. Consultamos a profesionales para entender los beneficios y el método correcto de uso.

"El agua de nieve, al igual que la de lluvia, es excelente para regar y nutrir plantas de interior", afirma Gena Lorainne, horticultora de Fantastic Services en Londres. Esto se debe al óxido nítrico presente en la nieve, "un fertilizante natural que estimula la germinación de semillas y el desarrollo de raíces", explica Desiree Thomson, de Gardening Services London. Además, mejora la resistencia a enfermedades, tolerancia a la sequía y acelera la floración, según Thomson.
Cómo regar tus plantas de interior con nieve
Recolectar nieve es más sencillo que el agua de lluvia, indica Lorainne. Recoge nieve limpia (evita la sucia o con sales de carretera) en cubos grandes. "Déjala derretir en un lugar cálido como el baño, no la apliques directamente al sustrato para evitar daños por frío", advierte la experta. Una planta en shock puede dejar de crecer o morir.
Una vez derretida, verifica que el agua esté entre 21-24 °C (70-75 °F). Cuela si hay residuos. "Obtendrás agua pura, ideal para cualquier planta de interior", añade Lorainne.
Además del óxido nítrico, el agua de nieve evita problemas del agua del grifo, como cloro o sales acumuladas que dañan las raíces. Es gratuita y natural. Con las nevadas recientes, prueba este método respaldado por expertos.