Los colibríes son aves coloridas y fascinantes que embellecen cualquier jardín, además de ser polinizadores esenciales. Según el Servicio Forestal de EE. UU., "la polinización no es solo una historia natural fascinante, sino una función esencial de supervivencia ecológica". Instalar un comedero para colibríes es ideal para atraerlos y apoyarlos, siempre que lo mantengas limpio. "La regla general es desechar el néctar, limpiar y rellenar cada dos días para evitar envenenar a las aves", advierte Ronnie Collins, botánico y fundador de Electro Garden Tools.
Daniel McCurry, propietario de Father Nature Landscapes en Birmingham, Alabama, recomienda desechar el néctar y limpiar cuando el líquido se vea turbio o lechoso. "En climas húmedos, el néctar se echa a perder más rápido", explica. "Cuando se vuelve lechoso, sabe mal a los pájaros y se irán al jardín vecino". Además, el moho puede causar infecciones fúngicas. Sigue estos 5 pasos expertos para mantenerlos seguros y felices.

Cómo limpiar un comedero para colibríes
Paso 1: Vacía el comedero. "Nunca reutilices el néctar, que se estropea rápido, sobre todo con calor", dice Collins. "Enjuaga con agua caliente para eliminar residuos".
Paso 2: Desmonta el comedero. Collins indica que desarmado se limpia mejor y más a fondo.
Paso 3: Remoja las piezas. Para comederos de vidrio, usa agua caliente con jabón para platos ($15, The Home Depot). Para plásticos, vinagre blanco ($3, Walmart) y enjuague con agua fría, sugiere McCurry.
Paso 4: Frota todas las partes. Usa un cepillo para botellas ($3, Walmart) o esponja ($3, The Home Depot) para eliminar residuos y moho. Enjuaga bien con agua fría. "Limpieza cada dos días facilita las siguientes", añade Collins.
Paso 5: Seca completamente. Usa toalla de microfibra ($15, Walmart) para quitar humedad. "Arma, rellena, cuelga y disfruta de los colibríes", concluye Collins.