Los colibríes, pese a su diminuto tamaño, tienen un apetito voraz: consumen hasta la mitad de su peso corporal al día. Un comedero en tu jardín los atraerá repetidamente. Sus movimientos rápidos y acrobáticos son un espectáculo fascinante. Con planificación, transforma tu jardín en un refugio ideal. Combina plantas favoritas con este sencillo comedero DIY y crea un oasis acogedor. Los ingredientes para el néctar probablemente ya los tienes en casa.

Cómo hacer un comedero para colibríes con tarro Mason
Suministros necesarios
- Tarro Mason con tapa y banda metálica
- Hoja de plástico rojo
- Tijeras
- Cadena o alambre para colgar
- 2 tazas de agua
- ½ taza de azúcar blanca
- Cacerola pequeña
Paso 1: Quitar la banda de metal y la tapa
Retira la banda y la tapa originales del tarro Mason. No las necesitarás, así que reutilízalas en otros proyectos.
Paso 2: Hacer una tapa nueva
Los colibríes se sienten atraídos por colores cálidos y brillantes, especialmente el rojo. Coloca la tapa original sobre la hoja de plástico rojo y traza un círculo. Corta el círculo con tijeras. Haz cuatro agujeros equidistantes en el centro para insertar las cadenas de sujeción.
Paso 3: Preparar el néctar para colibríes
En una cacerola pequeña, hierve 2 tazas de agua. Añade ½ taza de azúcar blanca y remueve hasta disolver. Sigue la proporción 4:1 (agua:azúcar) para cantidades mayores o menores. Nunca agregues colorantes ni edulcorantes artificiales, ya que pueden dañar a las aves. Deja enfriar completamente la solución.
Paso 4: Montar el comedero para colibríes
Llena el tarro Mason con el néctar enfriado. Inserta el plástico rojo en la tapa y pasa las cadenas por los agujeros. Enrosca la tapa al tarro. Cuelga el comedero de una rama fuerte o gancho de pastor. ¡Observa cómo llegan los colibríes!