La campana extractora es un electrodoméstico esencial en la cocina que elimina olores, humo y grasa, manteniendo el aire limpio en tu hogar. Su filtro atrapa la suciedad y previene obstrucciones en los conductos, reduciendo riesgos como incendios. Sin un mantenimiento adecuado, su rendimiento disminuye.

¿Cuándo fue la última vez que limpiaste el filtro de tu campana extractora? Sarah McAllister, fundadora de Go Clean Co, experta en limpieza y reconocida en Instagram, comparte sus consejos prácticos. Esta tarea solo toma unos minutos y materiales básicos.
Cómo limpiar el filtro de la campana extractora
Reúne estos artículos de limpieza comunes para una tarea sencilla en la cocina.
Lo que necesitas:
- Limpiador multiusos (como Mr. Clean, disponible en The Home Depot por $3)
- Cepillo de fregar (como el de Walmart por $6)
- Jabón para platos
- Agua caliente
- Paño de cocina
Paso 1: Localiza y retira el filtro
Encuentra el filtro en la parte inferior de la campana. Generalmente, tiene asas para deslizarlo o un mecanismo de pellizco. Consulta el manual del fabricante si es necesario. Llévalo al fregadero para inspeccionarlo.
Paso 2: Evalúa el estado del filtro
Si está muy obstruido, especialmente si nunca lo has limpiado y cocinas frecuentemente, reemplázalo por uno nuevo, recomienda McAllister. Limpia el nuevo mensualmente.
Paso 3: Limpia el filtro
Opción 1: Rocía con limpiador multiusos, deja actuar 10 minutos y frota con un cepillo.
Opción 2: Remoja en agua caliente con jabón para platos (ideal en una cubeta o pestaña de lavavajillas por 2 horas o toda la noche si está muy sucio). Verifica el material (aluminio, acero o carbón), ya que el aluminio puede empañarse.
Paso 4: Seca y reinstala el filtro
Sécalo bien con un paño y vuélvelo a colocar. Tu campana extractora recuperará su eficiencia para un aire fresco.
Con qué frecuencia limpiar el filtro
Límpialo mensualmente para evitar obstrucciones por grasa. Siempre enciende la campana al cocinar, insiste McAllister: "Es tan importante como la limpieza, ya que evita que la grasa y olores se adhieran a superficies como gabinetes y salpicaderos".
Este hábito mejora la calidad del aire y la higiene de tu cocina con solo 15 minutos al mes.