El distanciamiento social durante la pandemia afectó a todos, pero fue especialmente duro para las personas mayores en residencias y hogares. Muchas se limitaron a llamadas y visitas por ventana. Ciudadanos de todo el país respondieron con gestos solidarios: flores de eventos cancelados, cartas o paquetes de ayuda. En Nueva York, las amigas Baila Dalfin y Nechama Hecht lanzaron planTogether, donando plantas a ancianos aislados en Brooklyn y Queens.

Hecht observó el impacto en su abuela y otros mayores, que debían aislarse para protegerse. Contactó a Dalfin, trabajadora esencial en un hogar de ancianos, para llevar alegría. “Creamos planTogether para mostrar a los más vulnerables que no están solos y que se les quiere”, explica Hecht.
Empezaron donando a su comunidad y al centro donde trabaja Dalfin. Los testimonios positivos, como el de una viuda que encontró consuelo cuidando la planta recibida, las motivaron a crecer. “Su nieta nos agradeció: la planta le trajo alegría inmediata”, cuenta Dalfin.
Desde abril, han entregado más de 350 plantas a una docena de residencias en Brooklyn y Queens, con envíos semanales. Eligieron plantas de interior por sus beneficios en el ánimo y la salud mental. Colaboran con ONGs para incluir kits de cuidado, tarjetas y libros.
Aunque limitadas a Nueva York, planean expandirse nacionalmente. “Colaboramos con organizaciones en EE.UU. para llevar plantas y actividades significativas a más mayores”, dice Hecht.
Apoya planTogether en Instagram @plantogethernyc, donando vía Cash App o PayPal, o en su web. Busca oportunidades locales: muchos centros aceptan tarjetas y paquetes. “Queríamos hacer feliz a la gente. Si inspiramos una buena acción, lo logramos”, concluye Dalfin.