Tras un verano largo y caluroso, ver las hojas de los árboles cambiando de color puede ser una señal emocionante del otoño. Sin embargo, si se vuelven marrones prematuramente en lugar de mostrar los vibrantes tonos otoñales, es una alerta. Este fenómeno, conocido como quemadura foliar o hojas chamuscadas, indica que tu árbol necesita ayuda. Al igual que tú buscas hidratación en días secos, los árboles sufren si no acceden a suficiente agua, secándose partes de las hojas. A continuación, te explicamos cómo ayudarles a recuperarse.

¿Qué causa las hojas marrones en los árboles?
La sequía es la causa principal de quemadura foliar, pero otras incluyen riego excesivo, daños en raíces o tronco, plantación incorrecta, exceso de fertilizantes, enfermedades fúngicas o bacterianas, y herbicidas. Identificar la causa exacta es esencial para la solución adecuada.
Examina las hojas afectadas de cerca. "Dependiendo de la especie, los síntomas varían: a veces solo el margen se oscurece, otras las venas, aparecen manchas o toda la hoja se marchita", explica Jeff Iles, profesor y presidente del Departamento de Horticultura de la Universidad Estatal de Iowa.
Observa también la evolución durante la temporada. ¿El oscurecimiento fue gradual o súbito? Por ejemplo, el exceso de agua causa amarilleo prolongado antes del marchitamiento, a diferencia de la sequía.

Cómo arreglar hojas chamuscadas
Sea cual sea la causa, hay esperanza. "La quemadura foliar no predice la muerte del árbol; la mayoría se recupera con cuidados adecuados al año siguiente", afirma Iles. Los árboles son resistentes.
Causa: Suelo seco y sequía
Excava 45 cm (18 pulgadas) con una pala. Si el suelo es polvoriento, hay estrés hídrico. Usa un medidor de humedad para confirmar.
Solución: Riega profundamente
Aplica agua hasta saturar 45-60 cm (18-24 pulgadas) de profundidad, cada 10-14 días. Evita riegos superficiales frecuentes, que fomentan raíces superficiales y pueden asfixiarlas por exceso de humedad.
Causa: Suelo demasiado húmedo
Si a 45 cm el suelo está encharcado, hay riego excesivo.
Solución: Ajusta el riego
Desactiva rociadores cercanos, retira mulch para secar el suelo y revisa en unos días.
Causa: Sistema radicular limitado o dañado
Árboles jóvenes o con raíces perturbadas (por excavaciones) se secan más rápido.
Solución: Tiempo y riego adecuado
Añade mulch para retener humedad. Los nuevos plantones mejoran al año siguiente con buen riego.
Causa: Enfermedades fúngicas o bacterianas
Pueden imitar síntomas climáticos.
Solución: Consulta a un profesional
Un arborista diagnosticará y tratará correctamente.
Elegir árboles nativos
Los nativos se adaptan mejor a condiciones locales, tolerando sequías o excesos de lluvia. Recupéran fácilmente y son ideales para nuevos paisajes.