Aunque es posible cultivar un ciruelo a partir de un hueso, recuerda que muchas variedades de ciruelas provienen de árboles híbridos. El árbol resultante podría no producir frutos, o estos podrían no igualar la calidad y sabor de la ciruela original [Fuente: Hágalo usted mismo].
Con esta precaución en mente, estos son los materiales necesarios para germinar un ciruelo desde un hueso:
- Hueso de ciruela de la variedad deseada (preferiblemente autofecundante).
- Bolsa con cierre hermético.
- Compost orgánico o turba.
- Malla metálica o paño de ferretería.
Sigue estos pasos probados para cultivar tu ciruelo:
- Sumerge el hueso en un recipiente con agua. Si flota, descártalo; si se hunde, es viable para plantar.
- Seca el hueso completamente e introdúcelo en la bolsa hermética con algo de compost o turba húmeda.
- Coloca la bolsa en el refrigerador a unos 4-5 °C durante 6-8 semanas (estratificación en frío).
- Revisa después de 5 semanas: cuando el hueso se agriete y aparezca el brote, retíralo del frío.
- Prepara el suelo una semana antes: mezcla 2 partes de tierra con 1 parte de abono orgánico. Si no brota en 5 semanas, inicia la preparación.
- Planta el hueso a unos 10 cm de profundidad.
- Cubre el área con malla metálica para protegerlo de animales hasta que el brote emerja.
- Trasplanta el retoño después de un año al sitio permanente, idealmente en primavera [Fuente: Guías de jardín].