El arce japonés (Acer palmatum) es un árbol ornamental icónico por su vibrante follaje otoñal. Dentro de la especie, solo las variedades palmeadas toleran la poda regular. Esta práctica esencial mantiene el árbol saludable, con forma definida y vitalidad óptima. En esta guía detallada, te explicamos cómo podar un arce japonés de manera profesional y segura.
Pasos a seguir:
Elimina primero todas las ramas muertas, enfermas o dañadas. Corta dejando solo 1 cm de rama para favorecer un rebrote sano y vigoroso.
Las ramas nuevas pueden dar un aspecto de arbusto desordenado. Poda para conferirle forma de árbol, empezando por despejar el tronco inferior.
Corta todas las ramas bajas hasta alcanzar la altura deseada del tronco. Deja el tallo limpio y recto para una estructura elegante.
Con la copa definida, selecciona las hojas más saludables y bonitas. Dale la forma ideal, como redondeada o piramidal, según tu preferencia y el estilo del jardín.
Limpia minuciosamente los restos de poda del suelo. Tu arce japonés ahora lucirá más hermoso, equilibrado y saludable.
Consejo experto: Realiza la poda en invierno o principios de primavera, con herramientas desinfectadas, para evitar enfermedades. Consulta a un arborista si el árbol es grande.