Los arces japoneses crecen lentamente, pero destacan por su follaje espectacular y colorido, especialmente en otoño. El arce japonés (Acer palmatum) es un árbol caducifolio originario de Asia, apreciado por su hermoso follaje. En primavera y verano, las hojas exhiben tonos amarillos, verdes o rosados vibrantes, mientras que en otoño despliegan colores intensos como oro brillante, carmesí, naranja y púrpura rojizo. Existen numerosas variedades: desde árboles de un solo tronco o multitronco, hasta formas lloronas más anchas que altas, con ramas elegantemente esculpidas. Su tamaño varía de ejemplares enanos ideales para macetas hasta grandes árboles de hasta 7,5 metros. Además, ofrecen una diversidad de formas de hoja y siluetas únicas.
Aunque crecen lentamente, los arces japoneses son populares por su facilidad de cultivo y bajo mantenimiento. Plántalos idealmente entre octubre y marzo en un lugar parcialmente sombreado y resguardado del viento. Prefieren suelos arcillosos bien drenados, dada su raíces superficiales, con un pH óptimo de 5,5 a 6,5.
Una vez establecidos, requieren poco riego, poda o fertilizante, y son resistentes a plagas e enfermedades. Su principal desventaja es el costo inicial más elevado.
A continuación, te detallamos el cuidado estacional del arce japonés, basado en prácticas probadas por expertos en jardinería.
Primavera
Es la estación más delicada, ya que brotan con los primeros calores. Protege el árbol de heladas tardías cubriéndolo si se anuncian temperaturas bajas nocturnas.
Verano
Mantén el suelo húmedo, sin encharcamientos ni sequedad extrema. Aplica una capa de 6-8 cm de mulch de corteza dura para reducir la evaporación y combatir el calor. Riega profundamente dos veces por semana, más frecuentemente en ejemplares jóvenes o en maceta.
Aunque resistentes a insectos, vigila pulgones que pueden motean las hojas. Opta por plantas compañeras como petunias o capuchinas para repelerlos de forma natural, evitando pesticidas. Al final del verano, reduce el riego para intensificar los colores otoñales.
Otoño
La poda divide opiniones: algunos la recomiendan a inicios, otros esperan el reposo total (noviembre-enero) para evitar sangrado de savia. Sea cuando sea, limítala a eliminar ramas muertas, verticales o cruzadas.
Aplica mulch protector contra heladas. Para macetas, envuélvelas en plástico de burbujas y eleva sobre ladrillos. Retira hojas muertas y recuerda: es el mejor momento para plantar.
Invierno
Requiere mínimo cuidado, salvo tras nevadas intensas: remueve suavemente la nieve de las ramas para evitar roturas, pero deja el hielo intacto.
Con estos cuidados sencillos y probados, disfrutarás de un arce japonés vibrante y saludable por años.
Publicado originalmente: 20 de mayo de 2011