La mayoría de los accidentes domésticos, especialmente los eléctricos, se deben a descuidos cotidianos. Los niños pequeños son los más vulnerables por falta de precaución. Te ofrecemos consejos prácticos y esenciales, avalados por expertos en seguridad, para proteger a tu familia.
Pasos a seguir:
Verifica siempre que la instalación eléctrica de tu hogar esté en buenas condiciones. Repara cualquier desperfecto, por mínimo que sea, de inmediato.
Corta la energía eléctrica general si vas a ausentarte varios días por vacaciones, trabajo u otros motivos.
Nunca manipules aparatos eléctricos con las manos húmedas, ni con ropa o cabello mojado, especialmente después de una ducha o baño en piscina.
Evita usar electrodomésticos descalzo. No contactes equipos conectados sin calzado adecuado.
Al desenchufar un aparato, nunca tires del cable. Sujeta el enchufe de plástico y retíralo con cuidado, sin forzarlo.
Coloca las tomas eléctricas fuera del alcance de los niños. Si no es posible, usa tapas protectoras especiales.
Evita sobrecargas eléctricas, especialmente en una sola toma, para prevenir cortocircuitos e incendios.
Para cualquier reparación o modificación eléctrica, consulta a un electricista profesional. No lo hagas sin experiencia.