Becky Burley y Ann Mathews poseen estilos definidos y contrastantes: Becky destila un glamour accesible con chaquetas estampadas audaces y tacones vibrantes, mientras Ann opta por un look preppy con blazers entallados y zapatos oxford.
Al mudarse Ann, Becky deseaba integrar su personalidad en toda la casa. Combinar sus gustos decorativos requirió la expertise de la diseñadora de Minneapolis, Heather Peterson. Su enfoque no busca un equilibrio perfecto en cada habitación, sino que cada espacio parte de la base de una de ellas, incorporando proporciones del estilo de la otra. "Cada espacio es la línea base de Becky o Ann con diferentes proporciones del otro mezclado", explica Peterson.

El vestidor de Becky reúne sus favoritas: combinaciones de alto contraste, patrones atrevidos y mucho rosa suave, en el tono perfecto Melted Ice Cream 2095-70 de Benjamin Moore.

El estilo de Ann prefiere papel tapiz a cuadros, muebles de cuero club y, como en su sótano 'Ann Cave', paredes verdes tipo cancha de tenis en Lafayette Green HC-135 de Benjamin Moore.

Izquierda: Crédito: Josh Grubbs. Derecha: Becky Burley (izquierda) y Ann Mathews | Crédito: Josh Grubbs"Este espacio representa nuestros dos estilos", dice Becky. "Tiene una vibra clásica de principios de siglo con una sutil suavidad". Incluye rubor en el techo (Setting Plaster No. 231 de Farrow & Ball) y sillas vintage con terciopelo floral dramático. Ann aporta verde oscuro acogedor (Studio Green No. 93 de Farrow & Ball) en paredes y cortinas. Ambas influencias resaltan la cálida carpintería original del bungalow de 1925.

Los sillones bajos de Becky, re-tapizados en lana gris, evocan el estilo de Ann ('moda de hombre con inclinaciones de Nantucket') y complementan el sofá capitoné azul vivo. Acientos de latón realzan los tonos ámbar de la carpintería teñida, uniendo espacios. Paredes en Chantilly Lace OC-65 de Benjamin Moore.

Una adición proporciona tocador, vestidor, isla espaciosa y horno doble (favorito de Ann, amante de la cocina). La paleta blanco y negro atemporal agrada a ambas, pero baldosas estampadas, taburetes de latón y colgante de vidrio transparente inclinan hacia el gusto de Becky. En la foto, la pareja con el sobrino de Becky.

Oscurecer las paredes fue desafiante, admite Ann. Peterson propuso verde azulado (Hague Blue No. 30 de Farrow & Ball); "No estaba segura", dice Becky, pero ahora adoran su dramatismo, ideal para leer y ver películas.
Capas de verdes y azules ricos (cabecera, banco) crean profundidad, con techo empapelado jaspeado (Venus by Thibaut).

En el dormitorio de invitados, negro realza amarillo menta suave, textura de papel pintado flame stitch y cabecero de tweed.

El papel tapiz damasco de gran escala y alto contraste equilibra azulejos metro blancos y pisos mosaico. "La habitación es a la vez antigua y moderna", afirma Peterson.