Las paredes en blanco representan un reto de diseño frustrante, sobre todo si cuentas con un presupuesto limitado. La solución ideal, económica y de alto impacto: los muros de cestas o basket walls. Con casi 17.000 publicaciones en Instagram bajo #basketwalls, esta tendencia ha captado nuestra atención. Nuestras favoritas destacan por sus cestas de tejidos gráficos en arreglos asimétricos. Encontrarlas es sencillo: busca opciones asequibles en tiendas de hogar, mercados de segunda mano o pulgas desde solo 0,99 €.
Esta versión boho y low-cost de las paredes de galería añade textura natural y patrones cautivadores a cualquier espacio. Agrupa cestas similares para formar una impactante pieza de arte mural, como hizo el blogger Dabito de Old Brand New con estas cestas africanas de Binga. Te guiamos paso a paso para transformar esa pared vacía en tu salón con un arreglo espectacular.
Cómo crear un muro de cestas
Para dominar esta tendencia decorativa, selecciona cestas con patrones tejidos intrigantes o bloques de color. Complementa con piezas económicas de tiendas de segunda mano o mercados. Incorpora cestas sin usar que ya tengas en casa. Opta por variedad de tamaños y texturas (algas marinas, ratán, cuerda) para añadir profundidad visual.
Empieza con la cesta más grande o la de diseño más llamativo como punto focal. Agrupa en un arreglo asimétrico, superponiendo bordes si deseas mayor dinamismo.
Para colgarlas, busca una abertura en el tejido de la base e inserta un clavo pequeño. Si temes dañar la cesta, ata un lazo de cuerda por el borde superior y cuélgalo de un clavo. Otra opción sin daños: usa tiras adhesivas para cuadros en la parte inferior de cada cesta, ideal para montajes temporales y fáciles de retirar.