Si viviste en la década de 1970, seguro recuerdas esta popular planta trepadora de interior. Quizás adornaba los armarios de la cocina de tu abuela o colgaba en un macramé del techo. La Hoya, también conocida como planta de cera, es una suculenta con hojas brillantes o vellosas, tallos largos y flexibles. Ideal para cestas colgantes o macetas tradicionales, crece lentamente, sin invadir espacios como escritorios o ventanas.

Hoy en día, la Hoya está disponible en centros de jardinería especializados y tiendas de plantas. Busca variedades con hojas almendradas verdes o variegadas. La Hoya carnosa 'Variegata' (tricolor) destaca por sus hojas verde, blanco y rosa. 'Shooting Stars' ofrece follaje verde y flores blancas estrelladas fragantes. Las hoyas tipo cuerda, o 'cuerda hindú', tienen hojas rizadas que simulan cuerdas vivas sobre tallos largos.
Produce racimos de flores estrelladas en blanco, rosa o rojo, con pétalos cerosos de porcelana, a menudo perfumadas. Algunos prefieren moverla afuera durante la floración por su intenso aroma.

Consejos expertos para cultivar Hoya
Existen múltiples variedades de Hoya, todas fáciles de cuidar. Tolera luz baja, media o alta, pero florece más con mayor luminosidad, como la mayoría de plantas florales.
Riega solo cuando el sustrato esté seco al tacto. Evita el exceso: sus tallos y hojas carnosas almacenan agua, resistiendo sequías y baja humedad. En promedio, riega cada dos semanas. No requiere fertilizantes para crecer y florecer. El trasplante es infrecuente en esta planta lenta; macetas pequeñas con raíces limitadas promueven la floración, según expertos.