Las pérgolas, como esta, proporcionan una cobertura parcial ideal, que se puede potenciar con enredaderas o telas resistentes para exteriores. Descubre más imágenes de decoración de terrazas y patios.
Las cubiertas de terraza extienden el espacio habitable del interior al exterior, permitiendo disfrutar del aire libre con todas las comodidades del hogar. Incluso en climas templados, una protección parcial contra sol, lluvia y miradas indiscretas es esencial, junto con opciones como iluminación eléctrica.
Antes de recurrir a un paraguas viejo y deteriorado o resignarte a observar la terraza desde dentro, explora estas elegantes soluciones de cubiertas temporales y permanentes, respaldadas por expertos en diseño exterior:
- Toldos: Fijados permanentemente a la casa, pero retráctiles mediante manivela o control remoto. Protegen del sol y la lluvia, ofrecen privacidad y son fáciles de limpiar. Disponibles en múltiples colores, diseños y presupuestos para máxima versatilidad.
- Pérgolas: Estructuras abiertas sobre postes con techo de celosía en madera o metal, fijas o móviles. Permiten ver el cielo, pero se cubren con plantas trepadoras o telas. Ideales para sombra elegante sin bloquear la lluvia por completo.
- Cenadores (glorietas): Con techos sólidos para protección total contra la lluvia. Permanentes o portátiles, independientes, en madera o metal. Perfectos para climas variables; se cierran en mal tiempo y embellecen el espacio en temporada cálida.
- Lonas y velas de sombra: Temporales, sujetas por postes en las esquinas. Variedad de patrones y materiales para eventos o uso diario. Elegantes y prácticas, se instalan y retiran según necesidad.
- Paraguas: Económicos y versátiles para mesas de terraza. Removibles, en diversos colores y tamaños. Fáciles de limpiar y almacenar, mantienen la cobertura óptima estacionalmente.
Si buscas más cobertura, transforma tu terraza en un porche acristalado o solárium por unos miles de euros. Sin embargo, evita excesos que eliminen la esencia exterior del espacio.