Si no quieres cucarachas como inquilinas no deseadas, la clave está en prevenir su llegada. Entre todas las plagas, las cucarachas son las más detestadas. Transmiten bacterias causantes de enfermedades y son fuente de alergias, según estudios recientes. Su rápido ciclo reproductivo puede convertir unas pocas en miles si no actuamos a tiempo.
Para evitarlas, elimina lo que las atrae: calor, humedad y comida. Mantén el hogar impecable: vacía la basura frecuentemente, especialmente en verano, y evita olores fuertes. Coloca el contenedor lejos de la casa para no facilitar su entrada.
Enjuaga bien los envases de bebidas y alimentos antes de reciclar, ya que los restos atraen plagas. Organiza la despensa con alimentos en recipientes herméticos de plástico para cereales y granos. El ácido bórico es un repelente seguro y efectivo: aplícalo en polvo fino y casi invisible en líneas delgadas bajo electrodomésticos, detrás del cubo de basura y en grietas cerca de puertas.