Las tachuelas y clavos para tapicería cumplen dos funciones principales: fijar el relleno o el tejido a los muebles y añadir acentos decorativos. La mayoría están diseñados para uso interior, por lo que no resisten la oxidación. Para limpiarlas, frótalas suavemente con un paño seco y suave. Evita cremas pulidoras, ya que pueden dañar el acabado. Recuerda que son afiladas, así que toma precauciones de seguridad al trabajar con ellas.
Para tapizar una silla de comedor, desmonta el asiento del marco y mide de adelante hacia atrás y de lado a lado. Marca el centro del frente y del respaldo del asiento. Corta el tejido nuevo agregando unos centímetros extra por cada lado. Marca el centro del borde frontal y posterior del tejido. Retira el material viejo, coloca el asiento sobre el nuevo tejido, estira hacia la parte posterior y alinea las muescas con las marcas del asiento.
Usa clavos para tapicería e inserta uno cada 2,5 cm (una pulgada) a lo largo de los bordes frontal y posterior. Haz lo mismo en los laterales; en las esquinas, recorta el exceso para que quede plano y sin arrugas. Vuelve a montar el asiento en la silla, asegurándote de que el frente quede correctamente orientado.